Una vez más, las víctimas viajaban en metro o en autobús; iban al trabajo, o de compras, o a resolver asuntos importantes en sus sencillas vidas. O complicadas.
Una vez más, las víctimas son trabajadores, inmigrantes, turistas...
Una vez más, las víctimas son inocentes.
Cualquier víctima es siempre inocente.