El rostro de la dignidad.
En medio de la permanente y vergonzosa bronca política, hoy hemos visto el rostro de la dignidad y lo hemos escuchado:
"Creo que me veis muy bien, con ánimos y con ganas de vivir, y espero que me respetéis y me dejéis vivir 'tranquilito', con mi familia y que no me agobieis más".
(Jesús Abad, único superviviente del incendio de Guadalajara.)
La memoria de sus once compañeros debería hacernos pensar (a nuestros políticos, a nuestros medios de comunicación y a nosotros mismos) sobre la conveniencia de poner fin al bajísimo nivel de debate político que hemos alcanzado.
Y sustituir la demagogia con argumentos serenos que vayan elevando ese nivel, al menos para sacarlo del barro en el que se encuentra.

yeyo dijo
Chapó.
26 Julio 2005 | 12:54 AM