En medio de la permanente y vergonzosa bronca política, hoy hemos visto el rostro de la dignidad y lo hemos escuchado:
"Creo que me veis muy bien, con ánimos y con ganas de vivir, y espero que me respetéis y me dejéis vivir 'tranquilito', con mi familia y que no me agobieis más".
(Jesús Abad, único superviviente del incendio de Guadalajara.)
La memoria de sus once compañeros debería hacernos pensar (a nuestros políticos, a nuestros medios de comunicación y a nosotros mismos) sobre la conveniencia de poner fin al bajísimo nivel de debate político que hemos alcanzado.
Y sustituir la demagogia con argumentos serenos que vayan elevando ese nivel, al menos para sacarlo del barro en el que se encuentra.
5 comentarios
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Chapó.
Excelente tu post, con pocas palabras y con sencillez has dicho una enorme verdad. Espero que respeten al superviviente del incendio y le den la calma que pide , debe haber sido durisimo para él
un abrazo
Poco hay que decir. La lección que nos ha dado este señor, sobre todo a los medios de comunicación, es excelente. Sólo falta que la entendamos y no continuemos poniendo el dedo en la llaga de los que continúan sufriendo.
hoy vi a este señor en el periodico y la verdad me impresionó.
ojalá las cosas sirvieran para algo
saludos
el nivel político de este país es de puta pena...
Un beso.