Según parece, la vigilancia fotográfica moderna comenzó en septiembre de 1913. Anteriormente se había utilizado este sistema en cárceles de Escocia, pero con el conocimiento de los presos.
En Gran Bretaña, las sufragistas habían provocado una revolución social cuyo objetivo era el derecho al voto para las mujeres. Este movimiento fue considerado por el gobierno británico como una organización "terrorista" que podía poner en grave peligro la estabilidad del imperio, por lo que eran encarceladas. La desobediencia civil continuó dentro de las cárceles al negarse las mujeres a ser fotografiadas.


En estas imágenes vemos a Evelyn Manesta que, al negarse a ser fotografiada, un policía la agarra por el cuello y la obliga a posar. La fotografía aparecerá retocada en los archivos.
Scotland Yard adquirió en 1912 la primera cámara con teleobjetivo, es decir, por primera vez podía realizar fotos a distancia. Se fotografiaron también a las mujeres que se manifestaban a favor de sus derechos en acciones como encadenarse a las rejas del parlamento, rotura de cristales o provocación de pequeños incendios.
Si era considerada una amenaza, una mujer podía ser fotografiada, perseguida y vigilada, sin importar ni su status ni su procedencia social. Las fotos servían para identificarlas en las manifestaciones.
Parece que nada es nuevo.