Oficio de caballero.
Algunos señores suelen adornar sus comentarios con un "oiga, que yo soy un caballero". Me repelen. La caballerosidad se demuestra, no se cuenta. Si alguien te dice que "es" un caballero es porque no lo parece. Y, lo peor: él mismo lo sabe.
Las virtudes propias al alma del caballero son "justicia, sabiduría, caridad, lealtad, verdad, humildad, fortaleza, esperanza, experiencia y demás virtudes semejantes a éstas", según El Libro de la Orden de Caballería, de Ramón Llull. Y quien pierda estas virtudes, aunque se llame a sí mismo caballero "es más vil que el tejedor y el trompetero, que cumplen con su oficio." Para un caballero, "el honor y la honra valen más que dinero, oro y plata."
Pero la honra se conquistaba a través de la mirada ajena, no mediante el orgullo propio. Costaba mucho obtenerla, era una conquista de todos los días que dependía de la mirada social. Y podía perderse con facilidad.
Hoy día, ser caballero no es un oficio, sino una actitud. En realidad bastaría con ser una persona educada. No debe tratarse sólo de una actitud protocolaria básica: abrir la puerta y ceder el paso, levantarse cuando alguien entra, no poner los pies encima de la mesa...
...sino que debe ser una actitud interior que se manifieste externamente y que coincide con aquellos valores del caballero medieval, que señalaba Llull: justicia, lealtad, humildad... Valores que la mujer también debe asumir completamente.
Y nunca deberían olvidar lo que dice don Quijote: "tan propio y tan natural les es a los tales [caballeros andantes] ser enamorados como al cielo tener estrellas".
Caballeros con caballo, con espada, andantes, errantes, enamorados.




Caballeros vistos por De Chirico, El Greco, Daumier, Kokoschka y Copley.


cotom dijo
Da gusto leer tu texto, cuando vivimos rodeados de NO caballeros andantes que como en épocas feudales nos roban y asolan nuestras tierras, con una diferencia que la marca el desarrollo, ahora nos roban con impuestos,soberbias,expolios, etc....
El respeto se escapa en las esquinas y parece que huye de nosotros, cada día es más dificil encontrar a alguien que al entrar en un autobúes le ceda el asiento a un anciano, embarazada o niño, por ejemplo.
Todo esto acaba con la más ancestral cualidad del ser humano, que ya ni se sabe cual es..........
Lo que más pavor me da del ser humano es la capacidad que tiene para obviar el dolor y la necesidad de el de al lado, la indiferencia se apodera a marchas forzadas de nosotros y nadie lo para.....es alucinante, vivimos unica y exclusivamente para el éxito profesional y personal pisando a quien haga falta, y todo esto le hederamos de ese mal hermano impuesto que es EEUU.
(menuda charla me ha salido, jajaja)
Un saludo.
16 Agosto 2005 | 03:14 PM