El herrero de San Felices.
"Es más listo que el herrero de San Felices", dice un dicho. También dicen que el diablo no tiene suerte en Aragón.
Al demonio se le puede engañar con la inocente ingenuidad de la doncella del pozo del diablo, o con la astucia del somarda herrero de San Felices. Otra de las leyendas de los pueblos de la montaña.
En Aragón se llama somarda al socarrón, al que actúa con disimulo y astucia encubriendo también una burla.
En la comarca del Sobrarbe, en pleno corazón del Pirineo aragonés, se encuentra Fiscal, municipio formado por 31 pueblos, 12 de ellos deshabitados (y alguno de éstos, okupado). San Felices de Ara, uno de los que pertenecen a ese municipio, tenía 11 habitantes censados en 2001.
El Sobrarbe tiene un pasado histórico enigmático y legendario del que dan fe localidades como Chistau, San Chuan de Plan o Aínsa, con su castillo, su conocida plaza Mayor o su casco urbano medieval.
En la actualidad, todas las localidades de esta comarca tienen un importante atractivo turístico, y no sólo porque en ella se encuentra el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, sino también por el típico estilo de la arquitectura popular y el legado histórico que se respira a cada paso. En el castillo de Aínsa, por ejemplo, cada dos años se representa La Morisma (domingo más cercano al 14 de septiembre) donde los propios habitantes del pueblo interpretan y conmemoran la aparición de la Santa Cruz sobre un árbol, señal que animó a las tropas cristianas en el año 725 a reconquistar la localidad que había sido tomada por los moros.
Pues bien, en este escenario encuadraremos la leyenda del herrero de San Felices.
¿Te apetece hacer una visita virtual a la Bal de Chistau (Valle de Gistaín)? Granjas de Biadós, Pico de las Espadas y Posets.

A cambio de riquezas y deseos satisfechos, el robusto herrero entregaría su alma al diablo en el mismo momento de su muerte.La gente del pueblo no podía comprender cómo el herrero se había enriquecido de la noche a la mañana, y no faltaron mil habladurías que al hombre dejaban impasible.
Pero pasaron los años y la hora fue llegada. Y el diablo se presentó dispuesto a que el hombre cumpliera su parte del trato, puesto que él bien había cumplido la suya.
El herrero pidió un último favor al diablo. Éste imaginaba la angustia que estaría sufriendo por dentro, al verse para siempre condenado en el infierno, de modo que se mostró dispuesto a concederle el deseo, siempre que no fuera dejar de morirse o no entregarle el alma.
El angustiado herrero pidió como último favor que le permitiera escoger la forma en que iba a morir. No vio inconveniente en ello el diablo, pues lo que quería era su alma y poco le importaba cómo ésta abandonara el cuerpo. De modo que, demonio pero caballero, le concedió este último deseo.
Y el viejo somarda aragonés, sabiendo que el demonio siempre cumple la palabra dada, dijo mirándole muy fijamente a los ojos: "Quiero morir de sobreparto".
Y, una vez más, se esfumó en el acto el diablo burlado, por no poder cumplir lo acordado.
De esta leyenda, y con este mismo título, hay una película de Miguel Vidal realizada en 1983, interpretada por Manuel Labordeta y Manuel Rotellar.
Las fotografías 1 (San Felices), 3 y 4 (Aínsa) son del álbum público de fotos de guille234.
La foto 2 es de la web de Pirineo en Internet
Herreros en la fragua, forjándose un endiablado futuro.



Velázquez (1630). Goya (1812-1816). Alfred Sisley (1875) y Santiago Rusiñol (1888-1889).

emanuelle dijo
como haces luz, para que las cosas te salgan tan redondas?
me ha encantado.
cuenta la leyenda que la reina de inglaterra ofrece un millon de libras al primer hombre que tenga un hijo, es satanas que busca venganza.
21 Septiembre 2005 | 11:41 AM