La mà d'ella.
¿Es la leyenda la que da nombre al pueblo o el nombre del pueblo alumbra una leyenda?
A la misma orilla del río Matarraña se encuentra Maella. Situada en la comarca de Caspe, fronteriza con Cataluña, tiene en la actualidad poco menos de 2.100 habitantes. En lo alto del pueblo están las ruinas del castillo del Conde de Aranda, que antes perteneció a la Orden de Calatrava de Alcañiz. Es una de esas localidades del este de Aragón que son felizmente bilingües.
En el escudo de Maella figura una mano femenina, la izquierda, que hace referencia a una leyenda del siglo XV.
Presa de la desesperación, una joven maellana, enamorada del valiente cabecilla de la revuelta, decidió presentarse ante el señor del castillo para suplicar clemencia. Éste, al ver la belleza de la doncella, quedó cautivado al instante y, tras escuchar a la joven resolvió pedir su mano en matrimonio a cambio de la libertad de su prometido.
La muchacha no lo dudó un solo momento, y dispuesta a cumplir al pie de la letra lo que el conde le había propuesto, se volvió a su casa y, con un cuchillo firmemente agarrado con su mano derecha, se cortó la otra mano. Colocada sobre una bandeja de plata, pidió que se la enviaran al señor del castillo.
Ccuando le presentaron la bandeja, el conde exclamó sorprendido: "¡La mà d'ella!". Tan espantado como sobrecogido por el acto tan heroico de la muchacha enamorada, decidió liberar al joven y perdonar a todos los habitantes de la villa.
Fotografía: "Geografía de Aragón": Guara Editorial.
Manos de ella.



Leonardo da Vinci (1476), de Chirico (1914), Magritte (1926) y Matías Quetglas (1990)

sinsangre dijo
Vaya sacrificio más dificil.
Acabo de ver una película en la que un hombre se automutilaba para suplicar por la "vida" de su amada y me ha recordado a esa bonita leyenda.
Muchas veces la realidad supera con creces a la ficción.
3 Octubre 2005 | 12:52 AM