La búsqueda continúa.
No quiero que este blog se convierta en una colección de miradas localistas. Me parecen interesantes las leyendas y anécdotas de mi tierra, y por eso las cuento.
Pero también quiero ampliar los ángulos de estas miradas. Por ejemplo, desde que escribí el artículo Oficio de mujer, tenía la intención de dedicar uno a Jacob Lawrence.
Jacob Lawrence fue un narrador de historias con colores brillantes, enérgicos y audaces. Creó pinturas sobre la historia, sobre los héroes negros, sobre la lucha contra la explotación y la esclavitud, pero también supo mirar a su alrededor y pintar sobre lo cotidiano, sobre la batalla diaria del individuo por sobrevivir dignamente.
Después de la Primera Guerra Mundial, la familia de Lawrence participó en la gran migración de negros del sur al norte de Estados Unidos en busca de trabajo. En Harlem, el joven Jacob recibió clases de pintura, y ya con veinte años pintó su primera narrativa en serie, formada por 41 pequeñas témperas sobre la independencia de Haití y la explotación de los trabajadores agrícolas por parte de los colonos.
Cuando, algunos años después, recibió una beca, pudo ponerse a pintar su famosa serie sobre la emigración. Él mismo la había vivido, y la había visto en vecinos y amigos, pero a pesar de ello decidió investigar durante meses sobre la vida y la historia de los negros americanos. Y así surgió "The Migration of the Negro", una serie de 60 obras que es, a la vez, una obra integral. Así lo explicó en 1994:
"Me propuse pintar una obra integral en vez de una serie de 60 obras. Para realizarla, quería utilizar los mismos colores de la misma manera.... De haber terminado un cuadro y pasado al siguiente, cada uno hubiera sido distinto".
Uno de sus temas favoritos fue el bullicio de los barrios neoyorquinos representando escenas de la vida diaria, llenas de vitalidad. Siempre le fascinó observar el trabajo de los carpinteros y ebanistas de Harlem, tema al que recurría con frecuencia, pero también vivió y trabajó durante un año en Nigeria.
Murió en Seattle el 9 junio de 2000, a los 83 años. En una entrevista que se publicó pocos años antes, Jacob Lawrence decía:
"La búsqueda continúa. No sé qué estoy buscando exactamente; es otra dimensión que añadir a mi trabajo que todavía espero adquirir".
La vida cada día según Jacob Lawrence




El miope dijo
Siempre sorprendiéndonos. Gratamente, por supuesto. El último párrafo es extraordinario: siempre, hasta el último momento, buscando una nueva dimensión a nuestro trabajo, a nuestra vida.
7 Octubre 2005 | 01:28 AM