Acababa de llegar una mujer magnífica.
Cuenta Buñuel que Dalí le dijo muy excitado: "Acaba de llegar una mujer magnífica".
Buñuel estaba alojado en casa de Dalí cuando, con motivo de la Exposición Internacional de Barcelona de 1929, llegaron a Cadaqués Gala, su marido Paul Eluard y su hija Cécile, acompañados por Magritte y su mujer y el dueño de una galería de arte belga.
Luis Buñuel narra este episodio en "Mi último suspiro", donde reconoce que Gala es una mujer a la que siempre procuró evitar. Y cuenta la siguiente anécdota que él mismo califica de metedura de pata:
Aquella tarde, todos ellos decidieron salir a tomar una copa y volvieron dando un paseo hasta la casa de Dalí. Por el camino fueron hablando de cosas sin importancia como, por ejemplo, el comentario del propio Buñuel acerca de que lo que más le repugnaba de una mujer es que tuviera los muslos separados.
Cuando al día siguiente van a bañarse a la playa, Buñuel observa que los muslos de Gala son como los que la tarde anterior dijo detestar.
Las relaciones Buñuel-Gala habían empezado con muy mal pie. Por otra parte, la amistad que Buñuel tenía con Dalí se deterioró a causa de que éste, según el cineasta calandino, no hablaba más que por boca de Gala, y repetía todo lo que ella decía.
En otra ocasión, cuando ya se habían ido los visitantes, quedándose sólo Gala y la pequeña Cécile, después de un almuerzo en el que bebieron demasiado, Gala atacó de algún modo a Buñuel y éste reconoce que se levantó bruscamente, la tiró al suelo y la agarró por el cuello. La escena es ésta: La pequeña Cécile, asustada, se echa a correr por las rocas, y Dalí, de rodillas, suplicando que Buñuel perdonara a Gala. "Lo único que yo quería era verle asomar la punta de la lengua entre los dientes", dice Buñuel.
Le contaron más tarde que Eluard nunca salía de casa sin un pequeño revólver con empuñadura de nácar, pues Gala había dicho que Buñuel quería matarla.
Sin embargo, cincuenta años más tarde, en México, cuando tenía ochenta años, Buñuel soñó con Gala.
"La vi de espaldas, en el palco de un teatro. La llamé en voz baja, ella se levantó, vino hacia mi y me besó amorosamente en los labios. Aún recuerdo su perfume y la suavidad de su piel."

monocamy dijo
Así que detestaba que los muslos de una mujer estuvieran separados eh?. Eso es porque no le explicaron bien cómo nació él.
MamideBuñuel.- dígame doctor, sáqueme de este sinvivir.
Doctor.- puessss.. es un precioso póster macho.
MamideBuñuel.- oishh...!
P.D.
el tuyo también va a ser precioso. :)
4 Enero 2006 | 05:04 PM