En un artículo anterior decía que hay pueblos que tienen unos nombres hermosos, sonoros, contundentes, sugerentes, que te invitan a querer saber más de ellos.

Ojos Negros es una localidad perteneciente a la Comarca del Jiloca, en Teruel.

A 1151 metros de altura, el clima de esta comarca es muy frío, dando frecuentemente las temperaturas mínimas nacionales, y pueden producirse heladas hasta en 117 días al año.

En cambio, el verano es tan corto como caluroso.

La historia de Ojos Negros está ligada a sus minas de hierro. De ahí, tal vez, su nombre. Según parece, en las épocas celtibérica, romana y musulmana, en la zona se realizaban procesos metalúrgicos de extracción, transformación y forja.

La vida siempre giró en torno a las minas de hierro explotadas por la Compañía Minera de Sierra Menera desde principios del siglo XX. En 1907 se terminó la construcción del Ferrocarril Minero, que uniría las explotaciones de Ojos Negros con los Altos Hornos de Sagunto, en Valencia. En total 204 kilómetros de vía férrea.

Desde el año 1932 hasta el 1941 la actividad fue nula, pero a partir de los cuarenta volvió el trabajo y comenzó la extracción. Tras varias décadas de prosperidad, la actividad comenzó a ser más complicada, pues las inversiones necesarias no llegaron nunca a producirse.

Los Altos Hornos de Sagunto se cerraron y, como consecuencia, las minas de Ojos Negros cerraron también, lo que supuso un duro golpe para el pueblo. En el año 1986 vivían 1.200 personas en Ojos Negros, que poco a poco, y en busca de un nuevo trabajo fueron dejando el pueblo y se marcharon a Zaragoza, Barcelona y otras ciudades. En la actualidad cuenta con poco más de 600 habitantes.

El año 2001 el gobierno valenciano decidió acondicionar el antiguo trazado ferroviario para su uso como vía verde. Posteriormente, el gobierno de Aragón también lo hizo en la parte aragonesa de su recorrido.

Probablemente Ojos Negros precise una historia menos prosaica. Tal vez pudiera albergar una historia de emigración, desarraigo y desamor, del encuentro de dos miradas: una de apasionados y profundos ojos negros y otra de ojos verdes como la albahaca, verdes como el trigo verde, y el verde, verde limón.

Distintas formas de ver la misma vida. 31
Ojos de colores.

"La muchacha de ojos verdes". Matisse. 1908.

"La máscara del ojo verde, cabeza". Amadeo de Souza Cardoso. 1915.
"El ojo verde". Chagall. 1944.
"Cuatro ojos". Luis Gordillo. 1965.
"Ojos negros". Galienni. 2006.