El Jueves Lardero marca el inicio de los carnavales en toda España. Consiste en una jornada al aire libre donde la gastronomía local tiene un papel muy importante. Sobre todo la que proviene del cerdo. Lardear significa untar o envolver con lardo o grasa lo que se va a asar.
Tradicionalmente, se sale al campo a merendar longaniza, dando a cada uno la medida de su palmo.
En el valle de Tena solía decirse "Jueves lardero, viernes huevero, sábado crespillero, domingo carnicero", refiriéndose a la posibilidad de comer desenfrenadamente antes de la llegada de la Cuaresma.
En Linares de Mora se decía "jueves lardero, morcilla gorda al puchero". En Teruel, "jueves de lardero, buen arroz y buen puchero". Según cuenta Antonio Beltrán, la fiesta de los niños se completaba con el tramojo, nombre quizá derivado del atado que se hace en los haces de cereal durante la siega.
Consistía en meter dentro de un pedazo de tela, del tamaño de un pañuelo, azulete o pintura en polvo, verde o siena, mojarlo en la fuente y perseguir, con el tramojo agarrado por las puntas, a las mujeres o a las chicas.
Otra broma que solía hacerse este día era quitar la olla, que consistía en llevarse el puchero de las casas, porque las puertas estaban siempre abiertas, y lo devolvían a la hora de comer o para la merienda.
En Alcañiz, el jueves lardero se llama choricer, y es posiblemente la tarde más importante de esta villa turolense. Se celebra comiendo chorizo con el pan típico llamado bolleta en los masicos (casas de campo) o en La Estanca.
En Alagón, muy cerca de Zaragoza, este día por la tarde se considera festivo, y se acude al campo a degustar la tradicional tortilla de Jueves Lardero, compuesta de chorizo y longaniza entre un pan especial llamado torta que sólo se elabora este día.
En Borja se le llama Día del Palmo, y también se celebra con una merienda campestre de chorizo o longaniza, acompañados del pan llamado el Palmo.
Estos días, en la ciudad de Zaragoza, más de 25.000 alumnos de 85 colegios están recibiendo en sus aulas la visita de los Vizcondes de la Morcilla, sobrinos del Conde de Salchichón, personaje central del Carnaval Infantil:
"Hay que hacer hincapié en que las cosas pueden ser diferentes al menos una semana al año. Hay que volver las cosas al revés. Estamos por el disparate, la broma, los chistes y la tontería. ¡Viva la tontería!", ha dicho el vizconde.

Construyes siempre un puente entre lo popular y el arte. Como lo consigues me fascina. Estimulas mi curiosidad. Gracias por compartir tus miradas. Mis conocimientos en pintura siempre fueron escasos.
eyyyyyyyyyyyyyyy soy una xika d un pueblo d cuenk aquy es un dia para xisparte y pasartelo d p.m